El espectáculo mágico de las noctilucas en Cabo Polonio

El espectáculo mágico de las noctilucas en Cabo Polonio

Cabo Polonio es refugio de una naturaleza tan increíble que logra convertir a todas las cosas en magia

En este pueblito las casas no tienen electricidad, los paseos son excursiones por playas de arena blanca, aguas transparentes y puntas rocosas con lobos marinos, y una noche puede ser un espectáculo de estrellas o de noctilucas. Poderosas razones que dan cuenta de por qué este destino es de los preferidos de los soñadores y de los amantes de la vida al aire libre.

 

Foto Fefo Bouvier

 

¿Qué son exactamente las noctilucas?

Esto debieron preguntarse los piratas y contrabandistas que hasta el siglo XVIII se refugiaban en el hoy Cabo Polonio, o a los indígenas que allí pararon durante miles de años.

Es probable que todos hayan temblado con igual emoción al ver este fenómeno físico que copa las aguas y la noche se transforma en una danza silenciosa de colores en el mar.

La ciencia da una explicación precisa del fenómeno: estos increíbles mantos de color son organismos unicelulares de aproximadamente un milímetro, son bioliminiscentes, por lo que emiten un brillo como resultado de una reacción bioquímica.  Para ponernos técnicos: el oxígeno oxida una proteína llamada luceferina (compuesto que se utiliza para la obtención de luz en organismos bioluminiscentes) y el Adenosón Trifosfato (la principal fuente de energía de los seres vivos), y de esa coalición se traduce la producción de luz.

 

Foto Fernando Ponzetto

 

¿Cuándo pueden verse las noctilucas en Cabo Polonio?

La verdad es que si bien para verlas hay que cruzar los dedos, lograrlo no es tan complicado. Tan solo se necesita un poco de suerte durante las noches de transición entre el verano y el otoño, y estar pronto para ser testigo de un hermoso espectáculo de la naturaleza.

Se podría decir que “la temporada oficial de observación” comprende los meses de marzo y abril, pero este período puede extenderse un poco más.

 

Experiencia para el recuerdo

Uno nunca se olvida de la primera vez que se enamoró, del nacimiento de un hijo, de la primera vez que viajó en barco o en avión… ni tampoco de la primera vez que vio las noctilucas.